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miércoles, 29 de octubre de 2014

LOS ASPECTOS MÁS BÁSICOS DE LOS PLIEGOS DE CONDICIONES TRADICIONALES


Los pliegos de condiciones son simplemente el documento que emplea la Administración para indicar cómo es el servicio que desea. Por ello, y como en cualquier contrato, es fundamental la concreción y la concisión. Quien lo redacta debe tener claro que no se trata sólo de un documento para pedir ofertas, sino que será el contrato que deberá regir durante los ocho o diez años de vigencia del mismo.

Antes de entrar en detalles hay un aspecto fundamental previo: ¿por qué estos servicios se siguen licitando como concursos y no como subastas?  Hace algunos años el conocimiento del diseño de estos servicios estaba en manos de las empresas del sector, pero hoy ya no es así. ¿Quién puede diseñar un servicio mejor que los técnicos municipales? Cuando además éstos pueden ser asesorados por especialistas. Nadie va a dar una respuesta  a esta pregunta fundamental, aún cuando todos la conocen.



Es muy importante  que todos los licitadores dispongan de la misma información básica. Algo tan evidente sólo se hace en algunas ciudades, en las que el proceso de elaboración del pliego comienza muchos meses antes de la licitación, recopilando información que va desde la generación de los residuos por tipología, hasta un estudio técnico de la maquinaria a subrogar, pasando por el conocimiento de las actuales rutas de recogida y la zonificación del resto de las actividades que conforman el aseo urbano. El contrapunto son los ayuntamientos que ante cualquier duda te indican que se la plantees al actual explotador, el cual evidentemente se va a presentar también al concurso.

Barrido manual diario es: ¿de lunes a domingo, de lunes a sábado, de lunes a viernes? Y todo ello con la variante de si se consideran todos los festivos, sólo los festivos consecutivos o ningún festivo. A estos aspectos es a los que se refería el primer párrafo como concreción y concisión.

Los criterios de valoración sirven para elegir la mejor oferta. Suelen ser de la siguiente índole:
  • Coste del Servicio: En principio objetivo, salvo que se estén comparando peras con manzanas
  • Calidad Técnica de la Oferta: Absolutamente subjetivo
  • Comprensibilidad del Estudio Económico: Sin comentarios
  • Personal: Es el personal de obligada subrogación y su coste está en el precio. Estos servicios están sobredimensionados, nadie oferta incrementar plantilla
  • Maquinaria: Las empresas compran a los mismos fabricantes los mismos equipos, nadie tiene un claro hecho diferencial
  • Mejoras SIN Coste: No hay constancia de que a estos concursos se haya presentado nunca una ONG

 Y se siguen planteando concursos...

lunes, 20 de octubre de 2014

LA VISION DEL ABUELO SOBRE EL NUEVO CONTRATO


El abuelo y su tertulia ya han aparecido en otra ocasión en este blog, y esperemos que sigan ilustrando con opiniones sobre diferentes temas.

En una tarde de un tórrido agosto, Félix, el de Villafruela comentó cuánto costaba el servicio de recogida y limpieza de la capital. Al abuelo casi le da un ataque:

- ¿Pero en qué se gasta todo ese dinero?

Félix abría el periódico y leía: "...el 75% en costes de personal, el 12% en las inversiones en equipos, y el 13% restante en gasoil y otros gastos."

- Pero el 75% de 3.000 millones de pesetas al año son 2.250 millones de pesetas, ¡debe trabajar todo un regimiento en esos servicios!

- ¡que va! -le dice el lector del periódico- 250 personas, lo que según el periódico significa que de media cobran más de 6 millones de pesetas.

El abuelo con las manos en la cabeza repetía una y otra vez:

¡estamos locos!

Por fin se sentó y preguntó:

- ¿cuánto gana un médico?

- 4.500.00 pesetas, le respondieron.

- ¡Por el amor de Dios! esto implica que mañana me opera un barrendero, porque el cirujano se ha cansado de su sueldo comparativo y se ha ido a Alemania.


















- Y ¿cómo se controla un contrato de esta magnitud?, decía el abuelo.

Félix sigue leyendo:  "Todos los vehículos llevarán GPS,.."

- Sí hombre, esa señal que mandan los satélites para saber dónde estamos.

- ¿Y los que van andando?

- No, esos no quieren llevar gps, al parecer atenta contra su intimidad.

- Controlar su trabajo ¿afecta a su intimidad? y ¿al de la máquina no?  ¡Puñetas!, que cualquier industria mide los tiempos de ejecución de la faena, -dice el abuelo-.  Y por cierto, en la metalúrgica en la que trabajaba se medía la calidad de todas las piezas que fabricábamos, ¿y en esto de la basura?

- De eso nada dice el periódico, pero el alcalde se congratula de que se va a poder conocer cuantos vehículos están en la calle

- ¿y hasta ahora? -repiten todos al unísono-.


Estos servicios de coste astronómico, de los que no se sabe ni cuántos ni como se prestan.  Nadie sabe muy bien qué es eso de reducir costes estructurales, pero ésto que se ha planteado en la tertulia del abuelo, tiene toda la pinta.

lunes, 1 de septiembre de 2014

LOS SERVICIOS URBANOS EN LA EPOCA ESTIVAL



Aún no ha finalizado el verano aunque sí su etapa más álgida, aún así es momento de comentar cómo este periodo de concentración de vacaciones afecta a la prestación de los servicios urbanos.

En esta época se producen dos situaciones singulares. Por un lado hay ciudades vinculadas al turismo que multiplican en algunas ocasiones por más de diez su población habitual, mientras que otras ven como una parte importante de sus vecinos se va de vacaciones.

Las “ciudades de veraneo” se enfrentan al problema de una mayor cantidad de residuos a recoger y un mayor nivel de suciedad en las calles. Esto afecta tanto a la necesidad de medios materiales como de recursos humanos. En cuanto a los recursos humanos se refiere, siempre es posible realizar nuevas contrataciones, pero ¿en el caso de los medios materiales? Hace años, las grandes empresas que trabajaban en los dos tipos de ciudades, en verano desplazaban equipos de las que reducían su población a las que aumentaba. Estas actuaciones prácticamente han desaparecido, los Ayuntamientos son muy celosos de su maquinaria y no permiten su uso en otras localidades. Así, a los Ayuntamientos con un elevado turismo les quedan dos alternativas: o se dejan equipos parados la mayor parte del año porque sólo se precisan para la temporada estival, lo que supone un dislate económico impensable en la actualidad; o se multiplican los turnos de trabajo, cambiándose frecuencias de recogida de la noche al día, baldeando y barriendo con máquinas en horarios que entorpecen el disfrute de los turistas,… ¿Tan difícil es la solidaridad entre ayuntamientos que permita ese movimiento de maquinaria que si se producía hace algunos años?



En cuanto a las ciudades que se vacían, esa situación proporciona una oportunidad única para realizar una limpieza en profundidad de las mismas, algo que de hecho unas pocas ciudades hacían. La congestión de vehículos y personas hace que sobre todo en las grandes ciudades la labor de limpieza sea más un proceso de mantenimiento. Las limpiezas en profundidad: intensos baldeos, labores de fregado,... exigirían cortar las calles, algo impensable e imposible. Los pavimentos de nuestras ciudades no están limpios, con suerte libres de residuos sueltos: papeles, plásticos, excrementos,…, pero en las viviendas se hace mucho más que eso en los suelos.

Aprovéchese el verano para limpiar las ciudades como las viviendas.